El avión C-130H Hércules de la Fuerza Aérea Ecuatoriana completó el domingo 1 de noviembre de 2026 el traslado de ayuda humanitaria hacia Galápagos, donde las inundaciones en la isla Santa Cruz afectaron a decenas de familias. Con cuatro vuelos realizados en pocos días, la operación sumó alrededor de 32 toneladas de suministros, entre agua, alimentos, medicamentos y equipos para bombear el agua acumulada.
El segundo vuelo humanitario transportó 7,6 toneladas hasta el aeropuerto de Baltra, según informó EL UNIVERSO, que acompañó la operación y describió el trabajo de la aeronave identificada con la matrícula FAE 898. La carga incluyó kits de agua, ropa, medicinas, bombas de extracción de agua, colchones, almohadas y víveres, detalló el teniente coronel de la FAE, Luis Vinueza, quien explicó que los objetos y alimentos fueron priorizados por la Secretaría Nacional de Riesgos.
Un avión hecho para servir, no para lucrar
Quien entra al Hércules no encuentra filas de asientos ni ventanillas con revistas. Al abrirse la compuerta trasera, aparece un amplio compartimiento de carga con piso metálico, rodillos para mover pallets y puntos de anclaje para asegurar los suministros durante el vuelo. En los costados cuelgan correas y redes que sujetan la carga. La escena parece de película: una aeronave militar enorme, una rampa abierta y un espacio pensado para mover toneladas.
Y aquí conviene detenerse un momento, porque esta historia dice algo del país que queremos. Mientras los vuelos comerciales quedaron suspendidos el domingo por la tormenta eléctrica que golpeaba Guayaquil, el Hércules aterrizó cerca de las 22:00 en medio de condiciones meteorológicas adversas. Es decir, cuando el negocio se detiene porque no es rentable volar, el Estado ecuatoriano sigue volando para llevar agua y medicina a su gente. Esa es la diferencia entre un servicio público y un servicio mercancía.
El avión tiene cuatro motores turbohélice Allison T56-A-15 y una configuración flexible para distintos tipos de carga. Según la ficha técnica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el compartimiento mide aproximadamente 12,5 metros de largo, 3,12 de ancho y 2,74 de alto. La rampa trasera se extiende hasta la pista y facilita el ingreso y salida de pallets, vehículos y equipos de gran tamaño. Su peso máximo al despegue es de 155.000 libras, cerca de 70 toneladas.
Cómo se organizó la ayuda para Santa Cruz
Los suministros se agruparon en pallets y se aseguraron dentro del compartimiento antes de cada despegue. En Galápagos, personal de las Fuerzas Armadas participó en las tareas de descarga y distribución, un ejemplo de coordinación entre la Secretaría Nacional de Riesgos, la FAE y los uniformados en terreno.
Como recordó Si Se Puede Ecuador, el segundo vuelo del domingo 1 de noviembre llevó agua, alimentos y equipos como parte de las acciones de asistencia a las familias afectadas por las inundaciones. El medio KCH FM había reportado días antes que las Fuerzas Armadas activaron la operación con un Hércules capaz de transportar hasta 14 toneladas de carga por viaje.
De donación estadounidense a herramienta soberana
El FAE 898 es un C-130H donado por el Gobierno de Estados Unidos e incorporado a la flota ecuatoriana en marzo de 2024. Fue presentado oficialmente el 25 de ese mes en una ceremonia en la Base Aérea Cotopaxi, en Latacunga, como parte de la cooperación bilateral en materia de defensa. El avión quedó asignado al Ala de Transporte n.º 11 y al Escuadrón de Transporte Pesado n.º 1111.
La historia de los Hércules en Ecuador empezó mucho antes, en 1977, cuando llegó el primer C-130H con matrícula FAE 743. Desde entonces, estas aeronaves han trasladado personal y suministros, y apoyado operaciones logísticas y de asistencia en distintas zonas del país, desde la Sierra hasta la Amazonía y las islas.
El modelo Hércules fue concebido para el transporte táctico: puede movilizar personal militar, vehículos, equipos y suministros, cumplir misiones de evacuación aeromédica y entregar ayuda humanitaria. Su diseño le permite operar en pistas de distintas condiciones, algo que en un país con geografía tan variada como el nuestro no es un detalle menor.
En Galápagos, el FAE 898 cumplió la función más importante que puede tener un avión del Estado: llevar auxilio a una población golpeada por el agua. Mientras la lluvia caía sobre Guayaquil y los aviones privados esperaban mejores condiciones, el Hércules cruzó la noche con 7,6 toneladas de dignidad a bordo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta ayuda humanitaria se envió a Galápagos?
Con cuatro vuelos realizados a comienzos de noviembre de 2026, la Fuerza Aérea Ecuatoriana trasladó alrededor de 32 toneladas de suministros, incluidas agua, alimentos, medicamentos, ropa y bombas para extraer agua acumulada.
¿Qué avión usó la FAE para llevar la ayuda?
Un C-130H Hércules con matrícula FAE 898, donado por Estados Unidos en marzo de 2024, con capacidad de transporte pesado y una rampa trasera para carga de gran tamaño.
¿Por qué se envió ayuda a la isla Santa Cruz?
Las inundaciones afectaron a la isla Santa Cruz, en Galápagos, y la Secretaría Nacional de Riesgos priorizó los suministros para atender a las familias damnificadas.
