Una jueza federal de Nueva York ordenó el 30 de octubre de 2026 mantener bajo prisión preventiva, sin posibilidad de libertad, a Francisco Bermúdez Cagua, alias Churrón, lugarteniente de Adolfo Macías, alias Fito, cabecilla de la banda Los Choneros. La decisión se conoció el 2 de noviembre en los registros judiciales, un día después de cumplirse su extradición desde Ecuador.
La jueza Peggy Kuo, del Tribunal del Distrito Este de Nueva York, concluyó que ninguna condición de libertad garantizaría la seguridad de otras personas ni la comparecencia del acusado ante la Corte, según informó EL UNIVERSO. Churrón enfrenta en Estados Unidos acusaciones por tráfico internacional de cocaína y uso de armas de fuego para facilitar actividades del narcotráfico.
Por qué la jueza ordenó la detención preventiva
En su resolución, la jueza expuso varios factores concretos: antecedentes criminales, intentos previos de evadir a las autoridades y un historial de violencia y uso de armas. También pesó la falta de vínculos familiares o comunitarios significativos dentro de Estados Unidos y la existencia de relaciones familiares importantes fuera de ese país.
Kuo añadió que, por ahora, el procesado no logró desvirtuar la presunción legal de detención aplicable a su caso. En la resolución incluso consta una anotación manuscrita: el acusado no habría presentado condiciones propuestas para su liberación.
Este proceso judicial también involucra a Adolfo Macías Villamar, alias Fito, y a Darío Peñafiel Nieto, alias Topo. Para enero del próximo año, los tres deberán comparecer a una nueva audiencia, según detalló Primicias.
Una fuga que revela el poder de las mafias dentro del Estado
Aquí conviene detenerse, porque la historia de Churrón es también la historia de las grietas de nuestro sistema. En 2024, este hombre se fugó de la justicia cuando fue llevado desde una prisión al hospital Monte Sinaí de Guayaquil para ser tratado por una apendicitis aguda. No lo sacó un comando de película; lo sacó la descomposición de las cárceles ecuatorianas, donde los muros los controlan los presos, no los carceleros.
Desde entonces estuvo con paradero desconocido hasta julio de 2026, cuando fue capturado en un control militar en la Alborada, al norte de Guayaquil. Estados Unidos había ofrecido una recompensa de 5 millones de dólares por información que permitiera dar con su paradero, lo que da una idea de su relevancia en el mapa criminal.
En Ecuador, Churrón había recibido una condena de 40 años de prisión por un asesinato ocurrido en Manabí. Las autoridades también lo vinculan con actos violentos contra servidores públicos y civiles.
La extradición: quién más viajó en ese vuelo
El 29 de octubre, Churrón fue extraditado desde Ecuador hacia Estados Unidos. En el mismo vuelo viajaron dos personajes que merecen atención.
Uno es Daniel Salcedo, sentenciado en casos de corrupción en los sistemas de salud y justicia, y además procesado por el crimen del excandidato presidencial Fernando Villavicencio. El otro es el exagente policial Ronald Herrera, vinculado a procesos por robo y lavado de activos, y quien además figura como testigo protegido en el magnicidio del político.
Que los tres hayan salido en el mismo avión dice mucho de cómo el caso Villavicencio sigue entrelazado con el narcotráfico y con la podredumbre institucional. Como recordó la Embajada de Estados Unidos en Ecuador, Churrón compareció ante la jueza federal Peggy Kuo en el tribunal de Brooklyn para la lectura de cargos de una acusación formal sustitutiva.
Qué sigue en el proceso
En otra resolución emitida ese mismo día, consta que la Fiscalía estadounidense y la defensa de Churrón mantendrán diálogos para explorar un posible acuerdo antes de que se resuelva el juicio. Es decir, hay puerta abierta a una negociación que podría incluir cooperación a cambio de una pena menor.
La jueza dejó constancia de que el proceso ha sido catalogado como complejo y autorizó excluir del cómputo de los plazos procesales el tiempo hasta el 12 de enero de 2027.
En una tercera orden, también del 30 de octubre, Kuo estableció que la Fiscalía deberá entregar a la defensa cualquier información que pueda favorecer al procesado, incluso aquella que permita cuestionar la credibilidad de los testigos de la acusación. La resolución advierte de posibles sanciones ante incumplimientos, entre ellas restricciones probatorias y, de ser el caso, la desestimación de cargos o la anulación de condenas.
Como informó El Comercio, el procesado arriesga una pena de hasta cadena perpetua en territorio norteamericano.
Lo que este caso nos deja
Hay algo de alivio, claro, en que la justicia de otro país haga lo que la nuestra no pudo o no quiso hacer durante años. Pero no deberíamos acostumbrarnos a esa idea. Que un lugarteniente de Los Choneros haya pasado tanto tiempo libre, tras fugarse de un traslado hospitalario, es una bofetada para todos los ecuatorianos que pagan impuestos y cumplen la ley.
La extradición de Churrón, junto a la de Fito antes, marca un cambio en la persecución del crimen organizado. El desafío de fondo sigue siendo construir un Estado capaz de juzgar a estos personajes en casa, con cárceles que funcionen y una policía que no se deje comprar. Mientras eso no ocurra, seguiremos entregando a nuestros delincuentes para que otros países hagan el trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Quién es alias Churrón?
Francisco Bermúdez Cagua, alias Churrón, es señalado como lugarteniente de Adolfo Macías, alias Fito, cabecilla de la banda Los Choneros. En Ecuador tenía una condena de 40 años de prisión por un asesinato en Manabí.
¿Por qué la jueza ordenó mantenerlo preso?
La jueza Peggy Kuo citó antecedentes criminales, intentos previos de fuga, historial de violencia y falta de vínculos en Estados Unidos. Concluyó que ninguna condición de libertad garantizaría la seguridad de otras personas ni su comparecencia ante la Corte.
¿Cuándo fue extraditado Churrón a Estados Unidos?
Fue extraditado el 29 de octubre de 2026. La resolución que ordena su detención preventiva se emitió el 30 de octubre y se conoció el 2 de noviembre en los registros judiciales.
