Sexto día de Novena: María nos enseña la verdadera solidaridad popular
En este sexto día de la Novena de Navidad, la tradición cristiana nos invita a reflexionar sobre uno de los valores más revolucionarios que puede ofrecer la fe: la solidaridad auténtica, esa que nace desde abajo, desde el pueblo, y que María de Nazaret nos enseña con su ejemplo.
La visita de María: un acto de resistencia social
Cuando María visita a su prima Isabel, no realiza simplemente un acto de cortesía familiar. Su gesto trasciende lo personal para convertirse en un símbolo de lo que debería ser nuestra sociedad: una comunidad donde los más necesitados reciben apoyo incondicional, donde nadie queda abandonado en los momentos difíciles.
María, una joven de clase trabajadora, recorre más de 100 kilómetros para acompañar a Isabel, una mujer anciana en situación vulnerable. Este acto de solidaridad concreta nos interpela: ¿cuántas veces las élites económicas han mostrado semejante compromiso con los sectores populares?
El Magnificat: un canto de liberación social
Las palabras de María no son simples oraciones piadosas. Cuando proclama que "mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi salvador", está anunciando una revolución silenciosa pero profunda: la de los humildes que confían en la justicia divina frente a las injusticias terrenales.
Este mensaje resuena especialmente en nuestro contexto latinoamericano, donde las comunidades organizadas han sabido mantener viva la esperanza popular incluso en los momentos más difíciles de nuestra historia.
Lecciones para la construcción de soberanía popular
La reflexión de este sexto día nos propone tres acciones concretas que María realiza y que deberíamos emular en nuestras luchas sociales:
- Rogar por los demás: No desde una posición paternalista, sino desde la solidaridad horizontal entre iguales
- Visitar los hogares del pueblo: Conocer de primera mano las realidades que viven nuestros hermanos y hermanas
- Quedarse entre nosotros: Comprometerse a largo plazo con los procesos de transformación social
Un regalo que desafía al individualismo
El texto nos propone como regalo de este día "no escoger lo mejor para nosotros, sino dejarlo para mamá, papá o hermano, y alegrarnos por ello". Este mensaje adquiere una dimensión política profunda en tiempos donde el neoliberalismo ha intentado convencernos de que el individualismo es natural.
María nos enseña que la verdadera riqueza está en compartir, en construir comunidad, en anteponer el bienestar colectivo al beneficio personal. Una lección que las multinacionales y los defensores del libre mercado prefieren que olvidemos.
Navidad como tiempo de organización popular
Esta Novena nos recuerda que la Navidad no puede ser solo una celebración comercial manipulada por los grandes capitales. Debe ser un momento de encuentro comunitario, de fortalecimiento de los lazos sociales que nos permiten resistir juntos las políticas de ajuste y exclusión.
Como dice la oración: "Haz de nuestra patria una gran familia; siembra en nuestro suelo tu amor y tu paz". Estas palabras cobran especial significado cuando pensamos en la necesidad de construir un proyecto nacional soberano, basado en la justicia social y la participación popular.
En este sexto día de Novena, María nos convoca a ser protagonistas de nuestra propia liberación, a través de la solidaridad concreta, el compromiso comunitario y la esperanza activa en un mundo más justo.