Nueva York celebra a Jane Austen: más que literatura burguesa
A 250 años de su nacimiento, Jane Austen (1775-1817) sigue siendo objeto de celebración en las élites culturales neoyorquinas. El Grolier Club, una exclusiva sociedad de bibliófilos del Upper East Side de Manhattan, dedica una exposición a la escritora británica hasta febrero próximo, revelando aspectos poco conocidos sobre cómo su obra ha sido apropiada por diferentes clases sociales a lo largo de la historia.
Una exposición que revela las contradicciones de clase
Bajo el título Paper Jane: 250 Years of Austen, la muestra reúne más de 100 libros, pósteres, cartas y ensayos relacionados con la autora. Lo interesante no es solo el contenido, sino lo que revela sobre quién ha tenido acceso a esta literatura a través del tiempo.
La exposición está organizada en cinco períodos de 50 años cada uno, permitiendo analizar cómo la percepción de Austen ha cambiado según los intereses de cada época. "Tratamos de mostrar los aspectos más importantes de Jane Austen en cada momento y cómo la percibían sus lectores", explica Mary Crawford, una de las curadoras.
De la élite a las trincheras: la democratización forzada
Uno de los aspectos más reveladores de la muestra es cómo la obra de Austen transitó de ser consumo exclusivo de las élites a llegar a las masas por circunstancias históricas. Antes de la Primera Guerra Mundial, Austen era "adorada por la élite" y leída principalmente por hombres de clase alta. Sin embargo, durante el conflicto bélico, sus libros llegaron al frente a través del programa War Services Library.
La exposición exhibe un volumen que reúne Orgullo y prejuicio y La abadía de Northanger, acompañado por una estampa donde un soldado sostiene libros mientras carga una escopeta. Esta imagen simboliza cómo las necesidades de la guerra democratizaron temporalmente el acceso a la cultura.
El marketing patriarcal de los años 50
Décadas después, en los años 50 y 60, la estrategia comercial cambió nuevamente. La autora comenzó a ser promovida principalmente entre mujeres, con el objetivo declarado de atraer "a una nueva generación de mujeres empoderadas que ya pueden ir a la universidad". Esta segmentación por género revela cómo la industria editorial ha manipulado históricamente el acceso a la literatura según sus intereses comerciales.
Tesoros privados de coleccionistas privilegiados
Las piezas exhibidas pertenecen a las colecciones privadas de las curadoras Mary Crawford, Sandra Clark y Janine Barchas, todas miembros del exclusivo Grolier Club. Entre las joyas de la muestra figura un ejemplar de la primera edición estadounidense de Orgullo y prejuicio, una versión "pirateada" que Clark encontró en Amazon después de años de búsqueda.
Crawford relata que encontró una segunda edición de Sentido y sensibilidad en el suelo de una librería en Arizona: "Nadie sabía qué era", cuenta. Estas anécdotas ilustran cómo los objetos culturales valiosos circulan en mercados inaccesibles para la mayoría.
Cultura popular versus alta cultura
La exposición también incluye referencias a la presencia de Austen en la cultura popular, desde adaptaciones teatrales hasta el DVD de Clueless (1995), una reinterpretación moderna de Emma. Esta inclusión sugiere un reconocimiento tácito de que la literatura "seria" necesita del consumo masivo para mantenerse relevante.
La muestra, que permanecerá abierta hasta el Día de San Valentín, funciona como un espejo de las contradicciones culturales de una sociedad que celebra la democratización del conocimiento mientras mantiene instituciones exclusivas como el Grolier Club.