Dengue: Crisis sanitaria revela abandono estatal en América Latina
El dengue se ha transformado en una crisis continental que desnuda las profundas fallas de los sistemas de salud pública neoliberales. Mientras las comunidades populares sufren las consecuencias de décadas de desmantelamiento sanitario, los gobiernos muestran una ineptitud alarmante ante esta emergencia epidemiológica.
La evolución del mosquito y la involución del Estado
El mosquito Aedes aegypti ha modificado dramáticamente su comportamiento: ahora resiste bajas temperaturas, sus huevecillos toleran el frío y conquista altitudes antes impensables. Esta adaptación natural contrasta brutalmente con la desadaptación institucional de gobiernos que han abandonado sus responsabilidades sanitarias básicas.
En México, Sonora se ha convertido en el epicentro nacional de esta tragedia sanitaria. Un territorio que conoció el virus apenas en 1983, mientras otras regiones tropicales luchaban contra el Aedes aegypti desde los años veinte del siglo pasado. Cien años de experiencia acumulada que hoy se desperdician por desidia gubernamental.
El costo humano del neoliberalismo sanitario
Los números son devastadores: casi 22,000 casos confirmados al cierre de 2025, 82 fallecimientos confirmados y 324 bajo investigación. Pero estas cifras oficiales apenas rasguñan la superficie de una realidad mucho más grave, con un subregistro que las autoridades prefieren ocultar.
La Organización Panamericana de la Salud advierte que estamos ante "un nuevo reto regional, como fue el Covid-19 en 2020". La revista Nature proyecta un escenario apocalíptico: para 2039, la infección se extenderá a casi la totalidad de Brasil y México, los gigantes latinoamericanos.
Centralización: el enemigo de la salud popular
Antes, las autoridades locales de salud respondían con velocidad ante cualquier contingencia. Hoy, todo se ha centralizado y esa capacidad de respuesta se encuentra a 2,000 kilómetros del foco infeccioso. La nebulización ambiental, practicada por décadas, se ha reducido drásticamente, mientras las medidas de descacharramiento se realizan fuera de temporada.
Esta crisis sanitaria no es casualidad: es el resultado directo de políticas que priorizan el ajuste fiscal sobre la vida humana. Como describe Leonardo Padura sobre la situación cubana, las poblaciones quedan diezmadas por infecciones que podrían prevenirse con voluntad política real.
Sequía, negligencia y mosquitos
Paradójicamente, esta proliferación del vector ocurre durante una sequía extrema en la región. Esto demuestra que el problema no es climático sino político: la negligencia gubernamental supera cualquier factor ambiental.
El dengue se intensifica junto al sarampión, tosferina y otras enfermedades que creíamos controladas. Para las administraciones sanitarias actuales, la experiencia acumulada carece de relevancia. Enfrentan emergencias como si fueran novatos, sin asumir responsabilidades ante circunstancias que exigen liderazgo y competencia.
El imperio del mosquito y el abandono popular
Mientras el "imperio del mosquito" se extiende sobre poblaciones abandonadas por sus gobiernos, se revelan las penurias de una enfermedad tropical en territorios de lluvias raquíticas. La consigna neoliberal parece ser clara: nunca rectificar, nunca asumir responsabilidades.
Esta crisis del dengue es, en realidad, una radiografía del fracaso de décadas de políticas que han desmantelado la salud pública. Las comunidades populares pagan con su salud y sus vidas las consecuencias de un modelo que privilegia el lucro sobre el bienestar colectivo.
Es urgente recuperar la soberanía sanitaria, fortalecer los sistemas públicos de salud y devolver a las comunidades locales la capacidad de respuesta ante emergencias epidemiológicas. La salud no puede seguir siendo rehén de la ineptitud gubernamental y la lógica mercantil.