Maduro ejerce su derecho al silencio ante la justicia imperialista estadounidense
El presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, ha decidido ejercer su derecho constitucional al silencio en el proceso judicial que se desarrollará en marzo en Miami contra el excongresista republicano David Rivera y la consultora Esther Nuhfer, según informó El Nuevo Herald.
Una decisión estratégica frente a la persecución política
La decisión fue comunicada por su abogado defensor, Barry Pollack, quien señaló que Maduro "ejercerá su derecho constitucional, amparado por la Quinta Enmienda, a guardar silencio" en este proceso claramente político.
Esta determinación cobra especial relevancia considerando que Maduro se encuentra actualmente detenido en una cárcel federal en Brooklyn, Nueva York, tras lo que su defensa califica como un secuestro perpetrado por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
El contexto de una detención irregular
El abogado Pollack fue contundente al describir las circunstancias de la captura de Maduro, señalando que fuerzas militares estadounidenses "secuestraron" al presidente venezolano y lo "trajeron por la fuerza" a Nueva York para enfrentar cargos federales por narcotráfico.
Esta situación evidencia una vez más la política intervencionista de Estados Unidos hacia los gobiernos progresistas de América Latina, utilizando el sistema judicial como herramienta de presión política.
Las acusaciones contra Rivera y Nuhfer
Los acusados Rivera y Nuhfer enfrentan cargos por conspiración y por no registrarse como agentes extranjeros bajo la Ley FARA. El gobierno federal sostiene que ambos actuaron en nombre del gobierno venezolano entre 2017 y 2018.
La acusación se basa en un contrato de consultoría por 50 millones de dólares firmado en marzo de 2017 entre Rivera y una filial de PDVSA, la petrolera estatal venezolana que ha sido objeto de constantes ataques por parte del imperialismo estadounidense.
La hipocresía del sistema judicial estadounidense
Resulta paradójico que el mismo sistema que permite el cabildeo de múltiples gobiernos extranjeros en Washington persiga selectivamente las actividades relacionadas con Venezuela. Esta selectividad judicial revela el carácter político de las acusaciones.
El abogado de Nuhfer, David O. Markus, expresó su "decepción" por la decisión de Maduro, sugiriendo que su testimonio habría exonerado a su cliente. Sin embargo, es comprensible que el presidente venezolano proteja sus derechos constitucionales ante un sistema judicial que ha demostrado su parcialidad.
Una nueva estrategia de lawfare
Este caso forma parte de la estrategia de lawfare o guerra jurídica que Estados Unidos ha desplegado sistemáticamente contra los líderes progresistas de América Latina. La utilización del sistema judicial como arma política busca deslegitimar y debilitar a los gobiernos que defienden la soberanía nacional.
La negativa de Maduro a participar en este circo judicial representa una defensa legítima de la dignidad presidencial y de la soberanía venezolana frente a los intentos de instrumentalización de la justicia estadounidense.