El discurso xenófobo de Jim Ratcliffe expone la hipocresía del capital británico
Una vez más, la máscara del capitalismo "civilizado" se cae ante nuestros ojos. Jim Ratcliffe, uno de los hombres más ricos del Reino Unido y copropietario del Manchester United, ha mostrado su verdadero rostro al declarar que su país está "colonizado" por inmigrantes que supuestamente agotan los recursos nacionales.
En una entrevista con Sky, este magnate de la industria química no dudó en culpar a los más vulnerables de los problemas económicos británicos: "No se puede tener una economía con nueve millones de personas recibiendo ayudas y con un alto nivel de inmigrantes", declaró sin pudor alguno.
La falacia de los datos manipulados
Ratcliffe, en su intento por justificar su xenofobia, llegó incluso a manipular cifras demográficas. Afirmó que la población británica pasó de 58 millones en 2020 a 70 millones actualmente, cuando las estadísticas oficiales muestran que era de 67 millones en 2020 y alcanzó los 70 millones a mediados de 2024. Pero para estos señores del capital, la verdad es un obstáculo menor cuando se trata de alimentar el odio hacia los más necesitados.
El primer ministro Keir Starmer, aunque desde su posición moderada, tuvo que salir al paso calificando estos comentarios como "ofensivos y erróneos", exigiendo disculpas públicas. "El Reino Unido es un país orgulloso, tolerante y diverso", respondió en redes sociales.
La hipocresía del capitalista global
La ironía de esta situación no puede pasar desapercibida. Ratcliffe, quien tiene su residencia fiscal en Mónaco para evadir impuestos británicos, se atreve a señalar a los inmigrantes como responsables de los problemas económicos del país. Este es el mismo patrón que vemos una y otra vez: los ricos evaden sus responsabilidades fiscales mientras culpan a los trabajadores extranjeros de la crisis que ellos mismos generan.
Desde que adquirió el 27,7% del Manchester United en diciembre de 2023, Ratcliffe ha implementado una política de recortes despiadada: más de 400 trabajadores despedidos, eliminación de pensiones para leyendas del club como Alex Ferguson, y supresión de beneficios básicos como la comida gratuita para los empleados.
La resistencia de la diversidad
Afortunadamente, la comunidad musulmana del Manchester United no tardó en responder con firmeza. En un comunicado, denunciaron que este lenguaje es propio de la extrema derecha y resulta "muy preocupante". "El Manchester United es un club global construido en la diversidad. La fuerza de nuestro club y de nuestro país está en la diversidad", declararon con dignidad.
Este episodio nos recuerda una verdad fundamental: cuando los capitalistas enfrentan crisis económicas, siempre buscan chivos expiatorios entre los más vulnerables. Los inmigrantes, los trabajadores en paro, los que necesitan ayuda social, todos se convierten en blancos fáciles para desviar la atención de las verdaderas causas estructurales de la desigualdad.
La lucha contra este discurso xenófobo no es solo una cuestión de derechos humanos, sino de justicia social. Mientras magnates como Ratcliffe acumulan fortunas evadiendo impuestos, tienen la desfachatez de culpar a quienes buscan una vida mejor de todos los males del sistema que ellos mismos perpetúan.