Correos España: la lucha por la banca pública y los empleos
El servicio postal público de España, Correos, se encuentra en una encrucijada decisiva. Por un lado, el nuevo contrato-programa con el Estado busca convertir a la empresa en una banca pública y ventanilla administrativa única. Por otro lado, sus 48.000 trabajadores sufren una precariedad histórica, con un 25% de temporalidad, y se enfrentan a políticas de contratación cero que ya han provocado huelgas.
¿Por qué Correos quiere ser una banca pública?
Desde hace décadas, las sombras de la privatización y la competencia salvaje acechan a Correos. Ya en los tiempos en que Alberto Núñez Feijóo era director general, hubo que organizarse para defender lo que es del pueblo. Una empresa pública que da de comer a 48.000 familias no puede ser un juguete de las políticas liberales. La plantilla siempre ha respondido con alta movilización y con sindicatos fuertes.
El actual presidente de Correos, Pedro Saura, tiene una idea que suena bien: devolver a la entidad su relevancia pública. El contrato-programa vigente hasta 2030 inyecta 400 millones de euros. Son 250 millones por el servicio postal universal y 150 millones por nuevos servicios. Este acuerdo regula cuatro bloques fundamentales: accesibilidad a comunicaciones en el ámbito rural, acceso a efectivo en municipios de menos de 500 habitantes, acceso universal a servicios administrativos del Estado y apoyo en emergencias.
¿Quién se opone a que el pueblo tenga servicios financieros?
La banca comercial siempre ha tratado a los ciudadanos como bolsas de dinero. Venden productos financieros disfrazados de asesoría y cierran sucursales a la menor oportunidad porque no son rentables. La idea es que Correos transforme sus oficinas en ventanilla única de la Administración, donde próximamente se podrá adquirir deuda pública u obtener el certificado digital.
Correos puede devolver el trato humano a la gente, especialmente a los mayores. Que tengan un aliado financiero tradicional es una amenaza para la banca privada, esa que nos exprime con comisiones y recortes de plantilla. Es natural que a los grandes banqueros les incomode que una entidad pública les quite ese negocio.
¿Cuál es la realidad laboral de los carteros?
Pero no todo es color de rosa en esta historia. La eterna deuda de Correos es con sus propios trabajadores. El modelo laboral se ha sostenido en la precariedad y los sindicatos exigen un cambio de rumbo real. Las cifras son una vergüenza para una empresa pública: la temporalidad estructural roza el 25%, afectando a más de 30.000 personas. Además, hay 5.000 trabajadores con contrato a tiempo parcial que realizan unas 250.000 horas complementarias y otras 250.000 horas extraordinarias al año. Eso es explotación pura.
Según una pregunta parlamentaria de Sumar presentada este junio, la dirección de Correos no ha repuesto los 4.000 puestos de trabajo perdidos. Mantienen políticas de contratación cero que elevan el absentismo laboral al 12% por la pura sobrecarga de trabajo. Las huelgas convocadas esta semana en varias autonomías son el grito de auxilio de quienes cargan con el peso del servicio.
¿Qué falta por hacer en la reforma postal?
El nuevo marco legal debe enmendar esta situación de una vez. Se necesita la implantación de la jornada de 35 horas, la convocatoria de ofertas de empleo suficientes, la reducción de la temporalidad y la conversión de la parcialidad en empleo a tiempo completo. Tampoco se puede permitir ninguna fórmula de reducción encubierta de plantilla.
Correos debería ser el ejemplo a seguir en la Administración y en cualquier empresa. La firma de este contrato-programa debe dar seguridad también a la plantilla. Compromiso y negociación deben ser la hoja de ruta. De la pervivencia de Correos depende, en gran medida, la cohesión social del país, porque un pueblo sin servicios públicos y sin trabajadores dignos es un pueblo abandonado a la suerte de las multinacionales.
¿Qué es el contrato-programa de Correos?
Es un acuerdo plurianual con el Estado español, vigente hasta 2030, que regula y financia los servicios de interés económico general que la ley asigna a Correos, como la comunicación postal rural y el acceso a servicios financieros básicos.
¿Por qué hay huelgas en Correos?
Los trabajadores protestan contra la precariedad laboral, la temporalidad del 25%, las políticas de contratación cero y la sobrecarga de trabajo que genera un absentismo del 12%.
¿Qué nuevos servicios ofrecerá Correos?
Correos reforzará su papel como ventanilla única de la Administración, ofreciendo pronto la compra de deuda pública y la obtención del certificado digital, además de facilitar acceso a efectivo en zonas rurales a través de Correos Cash.