Platense y Coquimbo: un empate que deja todo por definir en Chile
La noche en Vicente López fue fría, pero no tanto como el silencio que dejó el pitazo final del árbitro paraguayo Juan Benítez. Los 12.000 hinchas calamares vieron cómo el equipo que había ilusionado ante Independiente no pudo sostener la ventaja y terminó empatando 1 a 1 con Coquimbo, en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. La revancha será el próximo miércoles en Chile y allí se definirá todo.
Luciano Giménez abrió el marcador para Platense con un cabezazo que recordó a los mejores tiempos de Martín Palermo como goleador. Pero cuando el triunfo parecía asegurado, Guido Vadalá, ex Boca, apareció a los 94 minutos para decretar la igualdad y dejar a los chilenos festejando en tierras argentinas.
¿Qué cambió en Platense con la llegada de Palermo?
Es cierto que van solo dos partidos, pero el ánimo del equipo cambió desde que Palermo asumió como director técnico. El sábado, por el torneo local, el Calamar mostró otra cara ante Independiente. Anoche, en la Copa, el rendimiento fue aceptable pero no alcanzó. La realidad es que Platense tiene dos frentes abiertos: la ilusión continental y la urgencia de sumar puntos para no pensar en el descenso. Y los hinchas lo saben.
Un primer tiempo de dominio local
Platense fue claro dominador en los primeros 45 minutos. La defensa con Ignacio Vázquez y Víctor Cuesta transmitió seguridad, Franco Zapiola manejó los hilos del mediocampo y Giménez mostró su clase en el área. El gol llegó a los 34 minutos, tras un centro milimétrico de Saborido que el delantero conectó de cabeza. El equipo pudo irse al descanso con más ventaja, pero el arquero chileno Sánchez respondió muy bien.
Coquimbo, mientras tanto, apostó a las contras con la velocidad de Camargo y la experiencia de Lucas Pratto. No generó demasiado, pero se mantuvo en partido.
El penal atajado y el gol agónico
En el complemento, Platense se dejó arrinconar. Coquimbo creció y el local dependió de las atajadas de Cozzani. Cuando peor la pasaba, Mainero desbordó y fue derribado en el área. El VAR confirmó el penal y el árbitro lo sancionó. Pero Sánchez, el arquero chileno, se convirtió en héroe al atajar el remate de Mainero, y también el rebote.
Esa doble atajada le dio vida a Coquimbo. El equipo chileno se fue con todo al ataque y, en tiempo de descuento, Zavala desbordó y asistió a Vadalá, que con un disparo potente venció a Cozzani y selló el empate. Un golpe duro para Platense, que había hecho los méritos para ganar.
¿Qué necesita Platense en la revancha?
La serie quedó abierta. El miércoles 19 de agosto, en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo, se definirá el clasificado a cuartos de final. Platense deberá mostrar más personalidad y no especular con el resultado. La Libertadores es una vidriera enorme, pero los hinchas no olvidan que la prioridad es el promedio y la permanencia.
Este empate duele, pero no es el final. Queda una semana para corregir errores y demostrar que este Platense puede hacer historia. La ilusión sigue viva, aunque esta vez con el corazón apretado.