Exportaciones de banano: un crecimiento frágil que expone la vulnerabilidad del modelo agroexportador
Las cifras oficiales pintan un panorama aparentemente alentador para el sector bananero ecuatoriano. Según la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), las exportaciones acumularon un crecimiento del 3,38% hasta noviembre de 2025, con 344,90 millones de cajas enviadas al exterior.
Sin embargo, detrás de estos números se esconde una realidad preocupante que evidencia la fragilidad de nuestro modelo económico dependiente de las exportaciones primarias.
Una recuperación selectiva y concentrada
El análisis detallado de las cifras revela que este crecimiento no responde a una mejora generalizada de la demanda internacional, sino a la reactivación selectiva de pocos mercados. Rusia se ha consolidado como el principal motor con un crecimiento cercano al 17%, mientras que la Unión Europea aporta con una expansión del 7,6%.
Esta concentración extrema expone la vulnerabilidad de nuestros productores, especialmente los pequeños agricultores, ante cualquier cambio geopolítico o económico en estos mercados clave. ¿Qué pasaría si Rusia decide cambiar sus políticas de importación?
Los perdedores del modelo exportador
Mientras las grandes exportadoras celebran, regiones como África, Asia Central, Reino Unido, Oceanía y el Cono Sur continúan restando crecimiento al sector. Esta realidad demuestra que el modelo agroexportador beneficia principalmente a las grandes corporaciones que pueden diversificar sus mercados, dejando atrás a los pequeños productores.
Dependencia climática y productiva
El informe de AEBE también revela cómo el sector depende completamente de factores climáticos. Un incremento de apenas 0,3°C en la temperatura y una mejora del 0,8% en el enfunde fueron suficientes para "estabilizar la oferta exportable".
Esta dependencia climática, combinada con la concentración en pocos mercados, convierte al sector bananero en un gigante con pies de barro que puede tambalearse ante cualquier crisis externa.
La necesidad de un cambio de paradigma
Ecuador necesita urgentemente diversificar su matriz productiva y fortalecer el mercado interno. No podemos seguir siendo rehenes de las fluctuaciones internacionales mientras nuestros pequeños productores luchan por sobrevivir en un sistema que favorece a las grandes corporaciones exportadoras.
Es hora de apostar por la soberanía alimentaria y por un modelo de desarrollo que priorice las necesidades del pueblo ecuatoriano por encima de los intereses de las élites agroexportadoras.