Quito celebra sus 491 años entre denuncias populares contra el Gobierno y llamados a la reelección de Pabel Muñoz
En una jornada que combinó la celebración histórica con la denuncia política, el Municipio de Quito conmemoró ayer los 491 años de fundación de la capital en el Teatro Nacional Sucre. El evento, marcado por gritos de "reelección" hacia el alcalde Pabel Muñoz, se convirtió en una plataforma de resistencia contra las políticas del Gobierno nacional.
El pueblo quiteño respalda a su alcalde frente a los ataques oficialistas
Con 15 minutos de retraso, la sesión conmemorativa inició sin la presencia del presidente Daniel Noboa, quien se encontraba en un viaje oficial. La vicepresidenta María José Pinto asistió en representación del Ejecutivo, pero abandonó el evento antes de su finalización, evidenciando las tensiones políticas existentes.
Los partidarios del alcalde Muñoz, ubicados estratégicamente en las partes altas del teatro, recibieron a su líder con entusiastas gritos de "reelección, reelección", demostrando el respaldo popular hacia una gestión que ha enfrentado constantes embates desde el poder central.
Denuncia contundente contra el abandono gubernamental
El alcalde Pabel Muñoz no se guardó nada en su discurso y lanzó una dura crítica contra la administración Noboa. "No ha sido un año normal sino marcado por burdos ataques contra la ciudad y sus autoridades", declaró el edil, poniendo en evidencia la persecución política que ha sufrido su gestión.
Las denuncias fueron específicas y contundentes:
- Crisis presupuestaria: Quito no ha recibido sus asignaciones a tiempo, acumulando una deuda de 187 millones de dólares
- Abandono del transporte público: El Gobierno ha ignorado las solicitudes de extensión del Metro
- Desmantelamiento de servicios: Retiro del pago de recolección de basura de las planillas de luz
- Inseguridad programada: Falta de policías en las Unidades de Policía Comunitaria
- Trabas burocráticas: Decenas de procesos detenidos en Sercop sin justificación
El pueblo no se dejó engañar: fracaso de la revocatoria
En uno de los momentos más emotivos de su intervención, Muñoz se refirió al fallido proceso de revocatoria impulsado desde el poder central: "El pueblo de Quito, fiel testigo de nuestro trabajo diario no comió cuento, no se dejó engañar".
Esta declaración resonó fuertemente entre los asistentes, quienes ven en la resistencia popular una muestra de conciencia política frente a los intentos de desestabilización desde las élites gubernamentales.
Un legado de trabajo popular y transformación social
Pese a los obstáculos impuestos por el Gobierno nacional, la gestión de Muñoz presenta cifras que hablan por sí solas: 2.100 obras ejecutadas de un total proyectado de 3.001, con una inversión de 1.900 millones de dólares.
Durante la ceremonia se entregaron 15 condecoraciones a figuras destacadas que han contribuido al desarrollo de la capital, incluyendo el reconocimiento póstumo a la cantante popular Paulina Tamayo y a defensores de derechos humanos como María Fernanda Restrepo.
Hacia 2026: consolidación de un proyecto popular
El alcalde anunció que 2026 será un año de consolidación de proyectos, mencionando el impulso del denominado "Acuerdo Quito". Aunque no se pronunció explícitamente sobre su reelección, los gritos del pueblo presente dejaron clara la expectativa popular.
La celebración de los 491 años de Quito se convirtió así en un acto de resistencia popular, donde la ciudadanía organizada demostró su respaldo a una gestión que, pese a los ataques sistemáticos del poder central, continúa trabajando por el bienestar de los sectores populares de la capital.
El mensaje es claro: el pueblo quiteño no se deja manipular por las campañas mediáticas y reconoce el trabajo genuino cuando lo ve. La historia de Quito continúa escribiéndose con la tinta de la lucha popular y la resistencia frente a los poderes que buscan subordinar los intereses ciudadanos a los del capital.