¿Quién paga la fibra? El debate que define el futuro de internet en España
Mientras las grandes telecos se pelean por las tarifas, hay un debate silencioso que define si tendremos internet rápido y barato en los próximos años. Se trata de las infraestructuras civiles: esos postes, conductos y canalizaciones por donde viaja la fibra óptica. Y la pregunta es simple pero incómoda: ¿debe ser gratis o debe costar lo que realmente vale?
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) abrió el pasado 30 de junio una consulta pública sobre la segunda oferta de compromisos de Telefónica. En concreto, sobre el mercado mayorista de acceso a infraestructura física, conocido como MARCo. La propuesta de Telefónica, que dura cinco años prorrogables a uno más, mantiene los plazos de provisión y resolución de incidencias, conserva el Procedimiento de Gestión de Operadores e incorpora una senda de actualización de cuotas recurrentes.
O sea, que Telefónica quiere cobrar más por dejar que otros operadores usen sus postes y canalizaciones. Y esto, en un país donde la fibra llega a casi todos los rincones, es un tema que nos afecta a todos.
¿Por qué es importante este debate?
El Instituto de Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, un think tank que suele mirar por los intereses de los grandes, ha dicho que esto es una cuestión estratégica. Jesús Sánchez Lambás, su vicepresidente ejecutivo, lo explica así:
La propuesta sometida a consulta apunta en la dirección correcta: mantener el acceso, preservar la competencia y avanzar hacia unas condiciones económicas más alineadas con la realidad de los costes y con la necesidad de seguir invirtiendo en redes.
Pero cuidado, porque aquí hay un matiz importante. El Instituto no dice que haya que cerrar las puertas a los pequeños operadores. Dice que hay que evitar que el acceso gratuito o barato desincentive a quienes construyen y mantienen esas infraestructuras. Y eso, visto desde la izquierda, suena a excusa de los grandes para subir precios.
El contexto europeo: Bruselas también aprieta
Este debate no es solo español. La Comisión Europea presentó en enero el Digital Networks Act, una normativa para modernizar las reglas de conectividad. Bruselas dice que las reglas actuales están obsoletas y que hay que crear condiciones para invertir en redes de fibra y móvil de alta capacidad. Y lo vincula con tecnologías como la inteligencia artificial y el cloud, que son la base de la competitividad europea.
DIGITALEUROPE, la asociación que agrupa a las grandes tecnológicas, también ha dicho que el marco regulatorio ya no encaja con las realidades de la infraestructura digital actual. Piden un modelo más simplificado, armonizado y centrado en la inversión. Y el FTTH Council Europe, que defiende la fibra, sostiene que la regulación debe incentivar la inversión y fomentar una competencia efectiva, adaptándose a las realidades nacionales.
En resumen, todos los grandes actores coinciden: hay que cambiar las reglas. Pero ¿a favor de quién?
¿Qué significa esto para el pueblo?
Desde Mitad Del Mundo, creemos que hay que mirar este debate con lupa. Porque si las grandes telecos consiguen que el acceso a las infraestructuras civiles sea más caro, los pequeños operadores tendrán que subir sus precios. Y al final, quien paga el pato es el usuario de a pie.
No se trata de demonizar a las empresas. Se trata de entender que la conectividad es un derecho, no un lujo. Y que las infraestructuras digitales, como las carreteras o los hospitales, deben ser gestionadas con criterios de servicio público, no solo de rentabilidad.
Por eso, desde aquí pedimos a la CNMC que escuche a todos los actores, pero especialmente a los pequeños operadores y a las asociaciones de consumidores. Porque el futuro de internet en España no puede decidirse solo en las mesas de los grandes.
FAQ: Preguntas frecuentes sobre el acceso a infraestructuras civiles
¿Qué son las infraestructuras civiles en telecomunicaciones?
Son los conductos, arquetas, postes, canalizaciones y centrales por donde se tiende la fibra óptica. Son como las carreteras por donde viaja internet.
¿Por qué Telefónica quiere cobrar más por su uso?
Porque dice que mantener esas infraestructuras cuesta dinero y que si otros operadores las usan gratis, no hay incentivo para invertir en mejorarlas o ampliarlas.
¿Cómo afecta esto a los usuarios?
Si el acceso se encarece, los pequeños operadores subirán sus precios. Y al final, el usuario pagará más por su conexión a internet.
¿Qué puede hacer la CNMC?
La CNMC puede aprobar, modificar o rechazar la propuesta de Telefónica. También puede imponer condiciones para proteger la competencia y los intereses de los consumidores.