La deuda de EE.UU. supera los 40 billones de dólares: ¿qué significa para el mundo y para ti?
La deuda total de Estados Unidos ha superado los 40 billones de dólares. Esta cifra, difícil de imaginar, sigue creciendo sin freno. Pero más allá del número, lo que preocupa a los economistas es la velocidad a la que suben las tasas de interés y cómo esto afecta a la gente común, aquí en Ecuador y en todo el mundo.
¿Por qué Estados Unidos necesita pedir tanto dinero prestado?
El gobierno de Estados Unidos financia sus programas de dos maneras: con impuestos y pidiendo prestado. Como los impuestos no alcanzan para cubrir todos los gastos, desde autopistas hasta programas de defensa, el gobierno emite bonos del Tesoro. Es decir, vende deuda a inversionistas que esperan recuperar su dinero con intereses.
Pedir prestado no es malo en sí mismo. El problema es que durante los últimos 25 años, Estados Unidos ha gastado más de lo que recauda cada año. Ese déficit se cubre con más deuda, y la bola de nieve no para de crecer.
¿Qué son los bonos del Tesoro y por qué importan?
Un bono del Tesoro es un préstamo que cualquier persona, empresa o gobierno le hace a Estados Unidos. Hay bonos a corto plazo, de cuatro semanas, y a largo plazo, de hasta 30 años. El gobierno prefiere vender bonos a largo plazo para fijar tasas, pero hoy esas tasas están por las nubes.
El bono a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007. Esto significa que Estados Unidos tendrá que pagar más intereses, y ese dinero sale de algo: menos fondos para servicios públicos, educación o salud.
¿Quién tiene la culpa de esta crisis de deuda?
Las causas son varias. La pandemia disparó el gasto, pero también los recortes de impuestos de los presidentes Joe Biden y Donald Trump. Desde 2020, la deuda creció un 74% y el déficit se duplicó. Los intereses que paga el gobierno ya equivalen al 3% de la producción anual y pronto superarán al Medicare y al Seguro Social.
Además, la guerra con Irán encareció la energía y la inflación no cede. Las empresas de inteligencia artificial también piden crédito para construir centros de datos, lo que presiona aún más las tasas.
¿Cómo afecta esto a los ecuatorianos y a los más pobres?
Cuando suben las tasas de interés en Estados Unidos, suben en todo el mundo. Las hipotecas se encarecen, los autos también, y las tarjetas de crédito pesan más. El economista Mohamed El-Erian, exfuncionario del gobierno de Obama, advierte que la vivienda y los autos están en la mira, y que los hogares de bajos ingresos y quienes compran casa por primera vez ya sienten el golpe.
Esto alimenta una crisis de asequibilidad que preocupa a los votantes. Y aunque el mercado de valores parezca lejano, también sufrirá: si todo cuesta más, hay menos dinero para invertir.
¿Qué podemos esperar?
El Departamento del Tesoro intentó intervenir comprando bonos a 30 años para bajar las tasas, pero fue un parche. A las pocas horas, las tasas volvieron a subir. La deuda de Estados Unidos no es solo un problema de ellos: es un problema global que golpea primero a los más vulnerables.
Mientras tanto, los gobiernos del Sur Global deben estar alertas. Las decisiones que se toman en Washington nos afectan directamente, y la soberanía económica de nuestros países depende de entender estos mecanismos y exigir políticas que protejan al pueblo, no a los especuladores.