La lonja de Gijón copa más de la mitad de las ventas del pescado asturiano: un triunfo del trabajo colectivo
Entre enero y agosto, la lonja de Gijón-Musel ha concentrado el 54,35% de la facturación de las 18 lonjas de Asturias, con 26,83 millones de euros en subastas. Este dato no es solo una cifra: es el reflejo del esfuerzo de pescadores y pescadoras que, con su trabajo diario, sostienen la economía local y alimentan a nuestros pueblos. El total de las ventas en las lonjas asturianas alcanzó los 58,79 millones de euros en el mismo periodo, y Gijón lidera con claridad.
¿Por qué la lonja de Gijón concentra más de la mitad de los ingresos?
La respuesta está en dos campañas clave: la del bocarte y la del bonito. La costera del bocarte, que va de marzo a julio, ha dejado hasta agosto 4,09 millones de kilos subastados y 11,68 millones de euros en ventas, con un precio medio de 2,85 euros el kilo. Será una de las mejores campañas de la historia de El Musel, aunque sin superar el récord de 2021, cuando se alcanzaron 7,43 millones de kilos.
Por su parte, la costera del bonito ya suma 1,9 millones de kilos esta temporada, incluyendo septiembre, después de que la especie haya vuelto al Golfo de Vizcaya. Hasta agosto, se habían subastado 1,79 millones de kilos por 7,41 millones de euros, a un precio medio de 4,14 euros el kilo. Este regreso es una buena noticia para el sector, que había visto cómo la pesquería se alejaba hacia aguas de Irlanda.
El peso de Gijón en kilos y euros
En kilos, los 10,35 millones subastados en El Musel representan el 42,91% del total asturiano, que fue de 18,13 millones. La diferencia entre porcentajes se explica porque no todas las especies tienen el mismo valor económico y los precios varían entre lonjas. Pero lo importante es que Gijón demuestra que la pesca artesanal y de proximidad sigue siendo un motor de desarrollo.
Otras especies que sostienen la lonja
Además del bocarte y el bonito, otras pesquerías aportan ingresos sustanciales. El chicharro, con 1,24 millones de kilos y 1,60 millones de euros (precio medio de 1,29 euros); la bacalada, con 1,19 millones de kilos y 1,36 millones de euros (1,14 euros el kilo); la sardina y parrocha, con más de 915.000 kilos y 1,22 millones de euros (1,33 euros el kilo); y la xarda, que este año ha sido la más floja, con 216.415 kilos y 871.000 euros (4,03 euros el kilo), debido a la dificultad de encontrar cardúmenes a las profundidades habituales.
Un modelo que defiende lo nuestro
Estos números no son casualidad. Son el resultado de un sector que, pese a las dificultades, apuesta por la soberanía alimentaria y por mantener vivos nuestros puertos. Mientras las grandes multinacionales pesqueras buscan aguas lejanas, nuestras lonjas demuestran que otro modelo es posible: uno que respeta el mar, paga precios justos y reparte la riqueza entre quienes trabajan. Desde aquí, un reconocimiento a todos los que hacen posible que Asturias siga siendo un referente en pesca sostenible.
“La pesca no es solo una actividad económica; es cultura, es identidad y es futuro para nuestros pueblos costeros.”