Bartomeu rompe su silencio: defiende su gestión y critica las polémicas palancas de Laporta
Después de más de cinco años en silencio, Josep Maria Bartomeu, expresidente del FC Barcelona, concedió una extensa entrevista a Catalunya Ràdio donde abordó sin tapujos los temas más controvertidos de su mandato y lanzó duras críticas contra la gestión actual de Joan Laporta.
El caso Negreira: una defensa contundente
Bartomeu fue categórico al defender su posición en el polémico caso Negreira, revelando detalles que ponen en evidencia las maniobras del Real Madrid. "Fui el único que pidió a la jueza que no entregara la documentación del Barça al Madrid", declaró el expresidente, denunciando lo que considera una intromisión inadmisible del club merengue en los asuntos internos barcelonistas.
"No me parecía justo que el Madrid viera la documentación más interna del club", añadió, subrayando que los informes arbitrales eran una práctica común en muchos clubes, no exclusiva del Barcelona. Esta revelación expone las presiones externas que sufría el club catalán durante su mandato.
El Barçagate: vigilancia necesaria ante tiempos turbulentos
Sobre el controvertido Barçagate, Bartomeu contextualizó la contratación de Nicestream en un momento histórico crucial: la salida de Neymar en 2017 y el referéndum catalán del mismo año. "El Barça siempre ha tenido mucho cuidado y seguimiento de los medios tradicionales y, en cambio, no teníamos ningún control ni sabíamos qué pasaba en las redes sociales", explicó.
Esta justificación revela la necesidad del club de protegerse ante las campañas de desinformación y los ataques mediáticos, especialmente en un contexto político tan delicado como el vivido en Cataluña.
La verdadera herencia: víctima del COVID y los clubes estado
Bartomeu desmintió categóricamente la narrativa de la "herencia envenenada" que ha dominado el discurso oficial. "No fue una mala herencia", afirmó, explicando que la situación económica del club se vio dramáticamente afectada por la pandemia, que supuso una pérdida de 500 millones de euros.
El expresidente denunció además el poder desestabilizador de los clubes estado y la Premier League: "La masa salarial se dispara a raíz de la salida de Neymar, que nos lo roba el PSG". Esta declaración pone de manifiesto cómo las grandes corporaciones y los fondos soberanos distorsionan el mercado futbolístico, perjudicando a clubes con raíces populares como el Barcelona.
Messi: un ídolo sin privilegios empresariales
Contra la versión oficial que presenta a Messi como un jugador todopoderoso, Bartomeu reveló una realidad diferente: "Messi no decidía fichajes ni entrenadores. No tenía privilegios. Fuera de la parte deportiva, no decidió nunca nada".
La salida del astro argentino, según Bartomeu, fue una sorpresa para el propio jugador, quien esperaba que la nueva directiva le renovara el contrato. Esta versión contrasta con la narrativa que culpabiliza al expresidente de la marcha del mejor jugador de la historia del club.
Críticas demoledoras a las palancas de Laporta
En uno de los pasajes más duros de la entrevista, Bartomeu cuestionó frontalmente la gestión económica actual: "Las palancas no dejan de ser una pérdida de activos, y estas no han ido a reducir la deuda".
El expresidente denunció que en 2021 se "inflaron las pérdidas" sin reconocer el impacto real de la pandemia, lo que provocó la pérdida del fair play financiero. Esta crítica pone en evidencia las maniobras contables que han caracterizado la gestión de Laporta.
Un legado silenciado
Bartomeu reivindicó los logros de su mandato, frecuentemente silenciados por la narrativa oficial: el estadio Johan Cruyff, la renovación de La Masia, múltiples polideportivos, la compra de terrenos estratégicos y el inicio del proyecto Espai Barça.
"Ser presidente del Barça no es fácil", concluyó, en una reflexión que resume la complejidad de gestionar una institución que trasciende lo deportivo y se convierte en símbolo de resistencia cultural y política.
Esta entrevista de Bartomeu no solo rehabilita su figura, sino que plantea interrogantes incómodos sobre la gestión actual y las presiones externas que sufre el Barcelona, especialmente de clubes respaldados por grandes corporaciones y estados autoritarios.