Katia Itzel García y Mohamed: cuando el silbato no tiene voz
El sábado, en el túnel del Estadio Banorte, un video captó a Antonio Mohamed reclamándole a Katia Itzel García tras el 3-3 entre Cruz Azul y Toluca. Minutos después, en conferencia, el técnico del campeón dijo que a la árbitra “le dan oportunidades, pero no aprende”. Tres meses antes, esa misma mujer se convirtió en la primera mexicana en dirigir como central un partido de un Mundial varonil. Aquí no se trata de defender lo indefendible, sino de mirar con cuidado qué decimos y por qué lo decimos.
¿Fue justa la crítica arbitral a Katia Itzel García?
Conviene empezar por lo justo. Las dos jugadas que reclamó Mohamed son discutibles: la patada de Gonzalo Piovi a Paulinho se castigó sólo con amarilla y el VAR no intervino, y Willer Ditta encaró a un asistente sin sanción en la cancha. El arbitraje mexicano merece escrutinio, y una árbitra de Primera División debe aceptarlo como cualquier colega. Mohamed alegó que a él también lo critican cuando no está a la altura, y en eso tiene razón. Defenderla con el argumento de que no se le puede criticar sería darle la razón a quien la ataca.
La frase que delata un prejuicio
El problema está en la frase. “No está a la altura” juzga un desempeño. “Le dan oportunidades” presume que el lugar fue concedido. Es el mismo reproche que la persiguió en abril, cuando la FIFA la designó para el Mundial y hubo voces que hablaron de cuota de género. Es difícil encontrar esa frase dirigida a un árbitro hombre; a ellos se les dice que se equivocaron.
La socióloga Rosabeth Moss Kanter explicó hace casi medio siglo qué ocurre cuando una persona es la excepción visible en un espacio dominado por otros: cada error se atribuye a su categoría y cada decisión se juzga como examen colectivo. Por eso la pregunta de género apareció sola en la conferencia, aunque Mohamed la negara. Una amarilla discutible se lee como referéndum sobre las mujeres.
La asimetría que nadie menciona
Hay, además, una asimetría que casi nadie menciona. El técnico puede decir frente a las cámaras que ella no entiende el juego. Ella tiene prohibido contestar: el reglamento obliga a los árbitros a abstenerse de declaraciones que agravien a los directores técnicos, y en abril enfrentó la posibilidad de una sanción por hacerlo. Su respuesta llegó en forma de historieta en Instagram. Quien tiene la autoridad en la cancha pierde la palabra fuera de ella.
¿Por qué el futbol es política?
¿Por qué ocuparse de esto en una columna política? Porque la política ya sucede lejos de las urnas y las oficinas de gobierno. Stuart Hall sostuvo que la cultura popular es el terreno donde se disputa el sentido común, lo que una sociedad considera normal. En México, el futbol y la música ocupan ese lugar. El gobierno lo entendió con México Canta, el concurso que busca corridos sin apología de la violencia ni misoginia, y cuyos ganadores cantaron en el Zócalo este 15 de septiembre. Un estadio lleno enseña más sobre quién puede mandar que muchos discursos.
El relato de la Presidenta se prueba en la cancha
El país tiene hoy una Presidenta que hizo de la llegada de las mujeres un eje de su relato. Claudia Sheinbaum celebró la presencia de García en el Mundial como prueba de que las mujeres pueden ser lo que quieran ser. Ese relato se pone a prueba en lugares como el túnel de un estadio, donde la autoridad femenina se ejerce frente a millones y se cuestiona en tiempo real. Si “le dan oportunidades” se normaliza en la cancha, será más fácil repetirlo en un cabildo, una empresa o un congreso.
La Federación Mexicana de Futbol tiene una deuda
La parte incómoda toca a la Federación Mexicana de Futbol. Si quiere que la crítica arbitral se discuta con hechos, necesita reglas parejas: árbitros que puedan explicar sus decisiones y técnicos que respondan por sus palabras con el mismo rigor. Mientras el silencio sea obligatorio de un solo lado, cada polémica será de género aunque nadie lo diga.
Mohamed salió del túnel con una amarilla y un micrófono. García salió con un silbato y la obligación de callar. En esa diferencia se juega la política.