Mundial 2026: Tres ceremonias y el gran negocio de la FIFA
Por primera vez en la historia, una Copa del Mundo tendrá tres ceremonias de apertura. Canadá, Estados Unidos y México, los tres países anfitriones, recibirán al planeta fútbol con sus respectivos shows inaugurales. La noticia, en sí misma, suena a festejo popular. Pero conviene mirar con cuidado lo que se esconde detrás de este despliegue sin precedentes.
Los números y los escenarios del espectáculo
El primer encuentro del Mundial se jugará este jueves 11 de junio a las 16.00 en el histórico Estadio Azteca de la Ciudad de México, entre las selecciones de México y Sudáfrica. La ceremonia inaugural arrancará a las 14.30, hora local. El viernes 12, a las 14.30, le tocará el turno al BMO Field de Toronto, Canadá, antes del partido entre el local y Bosnia y Herzegovina a las 16.00. Ese mismo día, a las 20.30, el SoFi Stadium de Los Ángeles será el escenario de la tercera ceremonia, previo al encuentro entre Estados Unidos y Paraguay a las 22.00.
Cada evento comenzará una hora y media antes de cada partido y promete exponer la cultura de cada sede con artistas reconocidos y diferentes presentaciones. Las ceremonias estarán conectadas por un hilo creativo común que, según la FIFA, reinventa la Copa del Mundo a través de la cultura de cada país anfitrión.
Comenzando en la Ciudad de México y continuando en Toronto y Los Ángeles, unirán la música, la cultura y el fútbol de una manera que refleje tanto la individualidad de cada nación como la unidad que define este torneo. Es una forma poderosa de comenzar una celebración verdaderamente global.
Las palabras son de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, el mismo hombre que ha convertido al fútbol en una máquina de hacer dinero para unos pocos mientras los pueblos anfitriones cargan con las consecuencias.
Los artistas y la cultura de cada sede
En el Estadio Azteca, la cartelera es potente y con fuerte raíz latinoamericana y del sur global: Alejandro Fernández, Belinda, BurnaBoy, Danny Ocean, J Balvin, Lila Downs, Los Ángeles Azules, Maná, Shakira y Tyla. Es la sede que más apuesta por la diversidad cultural y la representatividad popular.
En Toronto, el BMO Field recibirá a Alanis Morissette, Alessia Cara, Elyanna, Jessie Reyez, Michael Bublé, Nora Fatehi, Sanjoy, Vegedream y William Prince. Una selección que refleja el mosaicismo canadiense.
En Los Ángeles, la celebración la encabezan Katy Perry, Future, Anitta, LISA, Rema y Tyla, con otros artistas internacionales por confirmar. Es la sede que más responde a la lógica del espectáculo comercial y la industria cultural estadounidense.
Shakira: la voz que resiste al negocio
La figura central de las tres ceremonias será Shakira, quien interpretará por primera vez en vivo Dai Dai, la canción oficial del Mundial 2026, grabada junto al nigeriano Burna Boy. Para la artista colombiana, esta será la cuarta vez que pone voz a un himno mundialista: participó en Alemania 2006 con una versión especial de Hips Don't Lie/Bamboo, en Sudáfrica 2010 con Waka Waka (This Time for Africa) y en Brasil 2014 con La La La (Brazil 2014).
Shakira representa, quizás sin quererlo, la tensión entre la cultura popular de nuestros pueblos y la maquinaria comercial de la FIFA. Su talento es genuino, pero la FIFA lo usa para legitimar un modelo que beneficia a las transnacionales y no a las comunidades.
Countdown Concerts y el álbum oficial
Este miércoles 10 de junio, antes de las ceremonias, se realizarán los Countdown Concerts, una serie de conciertos simultáneos en los tres países en colaboración con los premios Grammys. En Toronto estarán Bryan Adams, Nora Fatehi con Sanjoy, Vegedream, AHI, Wyclef Jean y The Beaches. En Ciudad de México, Andrea Bocelli se sumará a Los Ángeles Azules con Belinda y Elena Rose. En Los Ángeles, dirán presente Ava Max, BIA, Diplo de Major Lazer y Davido.
El viernes pasado, la FIFA publicó el Official FIFA World Cup 2026 Album, un disco de 18 canciones encabezado por Dai Dai de Shakira. También incluye temas de Anitta (Goals), un remix de los Rolling Stones (In the Stars), Los Ángeles Azules con Belinda (Por ella) y hasta del streamer IShowSpeed (Champions). La industria cultural, una vez más, al servicio del negocio.
¿Celebración popular o negocio multinacional?
No se puede negar la emoción que genera un Mundial. El fútbol es del pueblo, de las barriadas, de los niños que patean una pelota en cualquier calle de Nariño o de Esmeraldas. Pero la FIFA ha demostrado, una y otra vez, que su interés no está en el pueblo sino en las ganancias. Tres ceremonias inaugurales significan tres veces más publicidad, tres veces más contratos, tres veces más dinero para las transnacionales que patrocinan el evento.
Mientras tanto, en los países anfitriones, las comunidades enfrentan desplazamientos, militarización y gasto público desmedido para construir infraestructura que rara vez beneficia a quienes más lo necesitan. México lo sabe bien, con un Estadio Azteca renovado a costo de millones mientras millones de mexicanos viven en la pobreza.
Que suene la música, que baile el pueblo, que se celebre el fútbol. Pero no olvidemos preguntar: ¿para quién es realmente esta fiesta?