En el corazón del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, un libro ha llegado para remover conciencias. La magistrada Ana Paulina Camacho Mendoza presentó Mujeres que desde la justicia crean democracia, una obra colectiva que no solo cuenta historias, sino que denuncia y propone. Este texto es un grito de lucha, una herramienta para entender por qué la democracia no puede existir sin la participación plena de las mujeres.
El libro reúne las voces de una ministra, tres magistradas, dos juezas y dos abogadas. Todas ellas comparten sus trayectorias, sus batallas y los muros que han tenido que derribar para ocupar un lugar en un sistema que históricamente las ha excluido. No es un simple recuento de logros; es un testimonio de resistencia.
¿Por qué es importante la presencia de las mujeres en la justicia?
Durante la presentación, Camacho Mendoza estuvo acompañada por la magistrada Martha Leticia Padilla Enríquez, coautora de la publicación. Ambas fueron claras: los desafíos siguen siendo enormes. La igualdad no se regala, se conquista. Y en los tribunales, donde se interpretan las leyes y se deciden los destinos de las personas, la voz de las mujeres es imprescindible.
La obra plantea que una mayor presencia femenina en los espacios de decisión ha permitido sacar a la luz problemáticas que durante años fueron invisibilizadas. Hablamos de la violencia de género, de la protección de niñas, niños y adolescentes, de la igualdad sustantiva. Temas que antes eran secundarios, ahora son centrales.
¿Qué dice el libro sobre la relación entre justicia y democracia?
El mensaje es contundente: no hay democracia real sin justicia independiente y sin instituciones que protejan los derechos. El libro subraya que una sociedad democrática no se sostiene solo con elecciones, sino con tribunales capaces de responder a las necesidades del pueblo. La independencia judicial no es un privilegio, es una necesidad.
Entre las autoras destaca Yasmín Esquivel Mossa, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuya aportación aborda los principales retos de la justicia en México. Su presencia da peso a una obra que no se queda en la teoría, sino que baja a la realidad de un sistema que muchas veces falla a los más vulnerables.
¿Quiénes participan en esta obra colectiva?
Además de Camacho Mendoza y Padilla Enríquez, el libro incluye las experiencias de otras profesionales del derecho. Cada capítulo es una ventana a las dificultades que han enfrentado para abrirse camino en un mundo dominado por hombres. Pero también es una muestra de que la transformación es posible.
La publicación fue impulsada por el Gobierno de Jalisco y cuenta con un prólogo del secretario general de Gobierno, Salvador Zamora Zamora. Un respaldo institucional que no le quita ni un ápice de su espíritu crítico.
¿Cuál es el mensaje central de 'Mujeres que desde la justicia crean democracia'?
El mensaje es claro: las mujeres no solo deben estar presentes en las instituciones de justicia, sino que deben participar en la toma de decisiones y en la construcción de mecanismos para garantizar una protección efectiva de los derechos. No basta con estar, hay que decidir.
La presentación en el Supremo Tribunal de Justicia tuvo un significado especial. Se realizó en uno de los espacios donde diariamente se imparte justicia, un lugar que muchas veces ha sido hostil para las mujeres. Hoy, ese mismo espacio fue testigo de un acto de reivindicación.
Este libro no es un adorno para estanterías. Es una herramienta de lucha, un llamado a la acción. Porque la justicia con perspectiva de género no es un favor, es un derecho. Y la democracia, esa que tanto decimos defender, solo será real cuando las mujeres estén en igualdad de condiciones en todos los espacios de poder.
Desde aquí, desde nuestra trinchera, celebramos esta iniciativa y esperamos que su mensaje trascienda fronteras. Porque la lucha de las mujeres en Jalisco es la lucha de las mujeres en todo el mundo.