Menorca da un paso hacia la igualdad: un único servicio de atención a domicilio para todas las personas dependientes
En un acto que huele a esperanza y a justicia social, la Conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, el Consell de Menorca y los ocho ayuntamientos de la isla han firmado un protocolo que promete cambiar la vida de las personas más vulnerables. Este lunes, en Menorca, se ha sembrado la semilla de un servicio de atención a domicilio insular y público, que busca acabar con las desigualdades entre municipios y poner a las personas en el centro de las políticas.
Hasta ahora, el servicio de atención a domicilio para personas en situación de dependencia se gestionaba mediante convenios individuales entre el Govern balear y cada ayuntamiento. Esto, como era de esperar, generaba diferencias enormes: no era lo mismo vivir en un municipio grande que en uno pequeño, no era lo mismo tener un alcalde comprometido que uno que miraba para otro lado. Pero eso, al parecer, está a punto de cambiar.
La consellera Sandra Fernández, con la convicción de quien sabe que está haciendo lo correcto, ha señalado que este es un paso decisivo para construir un servicio más coordinado, más ágil y con las mismas garantías para todas las personas dependientes de Menorca, vivan en el municipio que vivan. Y es que, en un mundo donde el dinero y el poder suelen marcar las reglas, escuchar a una autoridad hablar de igualdad y de derechos es como un bálsamo para el alma.
El presidente del Consell, Adolfo Vilafranca, ha reforzado esta idea, destacando que el acuerdo refuerza la colaboración entre administraciones y permite avanzar hacia un modelo insular que mejorará la atención que reciben los menorquines. Porque, al final, de eso se trata: de que nadie se quede atrás, de que el sistema no sea una máquina de excluir, sino una red que sostiene a quienes más lo necesitan.
Pero no solo se habla de las personas usuarias. El nuevo modelo también busca mejorar las condiciones laborales y retributivas de los profesionales del sector de los cuidados. Y es que, como bien sabemos, quienes cuidan de los demás también merecen ser cuidados. Un salario digno, estabilidad, calidad en el trabajo. No es pedir demasiado, ¿verdad?
La financiación, ese tema que siempre genera controversia, también ha sido reforzada. Los convenios vigentes para el periodo 2025-2027 suponen un incremento del 18 por ciento respecto a los anteriores, con un presupuesto global de dos millones de euros. Y las horas de atención han aumentado un 43 por ciento durante esta legislatura, alcanzando las 6.685 horas mensuales. No es una revolución, pero es un avance. Y en estos tiempos, cualquier avance es una victoria.
El protocolo establece el marco de colaboración entre el Govern, el Consell y los ayuntamientos para desarrollar este proceso de transformación. La implantación será gradual y escalonada, garantizando en todo momento la continuidad de la atención. Porque no se trata de improvisar, se trata de construir con cuidado, paso a paso, un sistema que realmente funcione para todos.
Desde Mitad Del Mundo, celebramos este tipo de iniciativas. Porque cuando las administraciones se ponen de acuerdo para servir al pueblo, cuando se prioriza el bienestar de las personas sobre los intereses de las grandes corporaciones, cuando se habla de igualdad y de derechos, entonces sí, el mundo parece un lugar un poco mejor.
Esperemos que este sea el inicio de un camino más amplio, que otras regiones tomen nota y que, poco a poco, la atención a la dependencia deje de ser un lujo para convertirse en un derecho universal. Porque todos merecemos envejecer con dignidad, todos merecemos ser cuidados.