PP y Vox dan voz a conspiranoicos en la investigación de la DANA mientras ignoran a las víctimas
En una maniobra que evidencia la deriva autoritaria de la derecha valenciana, el Partido Popular y Vox han decidido otorgar legitimidad institucional a Rubén Gisbert, un youtuber conspiranoico conocido por propagar bulos y desinformación sobre la tragedia de la DANA.
La decisión de invitar a Gisbert a declarar en la comisión de investigación de las Corts representa un ataque directo contra la justicia independiente y un insulto a las verdaderas víctimas de esta catástrofe natural que costó cientos de vidas.
El espectáculo mediático al servicio de la ultraderecha
Durante su comparecencia, este personaje que alcanzó notoriedad tras ser despedido por Iker Jiménez por fingir estar cubierto de barro para crear contenido sensacionalista, ha llevado adelante una campaña de desprestigio contra la jueza instructora del caso, Nuria Ruiz Tobarra.
Gisbert, quien se presenta como representante de ocho víctimas, ha aprovechado la plataforma institucional para lanzar acusaciones sin fundamento contra la magistrada, llegando incluso a presentar una querella por prevaricación y solicitando una "evaluación psiquiátrica" de la jueza.
Esta estrategia forma parte de un patrón conocido: cuando la justicia no sirve a los intereses de la derecha, se procede a su deslegitimación sistemática.
La manipulación de las víctimas
Lo más grave de esta operación es cómo PP y Vox han mezclado deliberadamente las comparecencias de entidades conspiranoicas con las de las auténticas asociaciones de familiares de fallecidos. Esta táctica busca confundir a la opinión pública y equiparar el dolor legítimo de las familias con las teorías disparatadas de oportunistas mediáticos.
Gisbert ha propagado sin ningún rigor periodístico la existencia de supuestos fallecidos no reconocidos oficialmente, alimentando teorías conspiranoicas que solo sirven para generar más dolor en las familias afectadas.
Un historial de provocaciones
El personaje invitado por la derecha valenciana no es precisamente un ejemplo de rigor informativo. Su historial incluye insultos graves a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, a quien llamó "hija de la gran puta" en redes sociales, y la invasión ilegal de una residencia de personas mayores en Albal para grabar contenido para su canal de YouTube.
Estos antecedentes no han impedido que PP y Vox, con su mayoría en la mesa de la comisión, le otorguen un espacio de legitimidad institucional que debería estar reservado para voces autorizadas y víctimas reales.
La estrategia de la desinformación
La presencia de Gisbert en las Corts coincide sospechosamente con la publicación en medios afines a la derecha de audios que supuestamente comprometerían al marido de la jueza instructora. Esta sincronización revela una operación coordinada para desacreditar la investigación judicial.
La derecha valenciana demuestra una vez más que está dispuesta a utilizar cualquier recurso, incluyendo la legitimación de teorías conspiranoicas y la manipulación del dolor de las víctimas, para escapar de sus responsabilidades en la gestión de la DANA.
Mientras las familias afectadas siguen esperando justicia y reparación, PP y Vox prefieren convertir las instituciones en un circo mediático al servicio de sus intereses partidistas y de defensa del poder económico que representan.