Un robot con forma de capibara, desarrollado por tres estudiantes ecuatorianos de la Universidad UTE, fue presentado en el IEEE Smart World Congress 2026, celebrado en la Universidad de Calabria, Italia, como una herramienta de acompañamiento terapéutico para niños con trastorno del espectro autista (TEA). El prototipo, llamado Capibot, fue seleccionado entre más de 400 proyectos de todo el mundo, según informó EL UNIVERSO.
La historia empezó hace dos años en un parque de Quito. Mateo Fabara, estudiante de mecatrónica, paseaba a su perro cuando un niño con autismo y dificultades para relacionarse se acercó al animal. Esa escena, sencilla y humana, fue la semilla de un proyecto que hoy recorre congresos internacionales.
Qué es el Capibot y cómo funciona
Capibot es un peluche con un dispositivo interno que incluye una pantalla, un cerebro electrónico (un ESP32 con conectividad inalámbrica), un módulo regulador y otro de carga. El equipo es extraíble, lo que facilita la limpieza del peluche, un detalle práctico que muestra que sus creadores pensaron en el uso real, no solo en el laboratorio.
El dispositivo se conecta a un ordenador, tablet o teléfono celular. A través de un programa, el terapeuta envía estímulos visuales al niño y recibe respuestas positivas, negativas o neutras, que luego puede analizar y almacenar en una base de datos para avanzar con el tratamiento.
Wilson Pavón, profesor e investigador de la carrera de Mecatrónica de la UTE, explicó que por ahora el prototipo cuenta con estímulos visuales, pero que analizan incluir en el futuro impulsos auditivos y vibraciones.
«Adicionalmente podría ser utilizado como una herramienta de regulación porque es un peluche, es abrazable», dijo Pavón, quien aclaró que Capibot «no intenta diagnosticar, tratar ni evaluar» y tampoco reemplazar al terapeuta, sino que es un «vínculo, un medio de comunicación» entre las partes en un ambiente controlado.
Un logro de la universidad pública ecuatoriana
Conviene decirlo con claridad: esto no salió de Silicon Valley ni de una multinacional. Salió de una universidad ecuatoriana, de tres jóvenes que cumplieron un reto académico de crear tecnología asistiva a favor de un grupo vulnerable de la sociedad. Mateo Fabara, Josué Espín e Israel Robayo demostraron que en Ecuador se puede investigar, crear y competir de igual a igual en el escenario mundial.
Josué Espín, de 23 años, contó que se diferenciaron de otras iniciativas porque al software añadieron el peluche como mecanismo de interacción, según recoge El Universal. En el congreso, además, tendieron lazos académicos con España, Italia, Canadá y Rusia para avanzar en el prototipo.
El siguiente paso, comentó Espín, es incorporar inteligencia artificial para que el proyecto sea más autónomo, analice ciertos comportamientos y dé avisos o estímulos que ayuden al niño a autorregularse.
La máscara del diablo huma como símbolo de identidad
Hay un detalle que enriquece esta historia. El diseño modular del Capibot permite intercambiar peluches, y el presentado en Italia portaba la máscara del diablo huma, uno de los símbolos folclóricos más representativos de la región andina del Ecuador, ligado a la festividad del Inti Raymi, la Fiesta del Sol y la Cosecha.
La máscara representa la fuerza, la energía del cosmos y la resistencia de las comunidades indígenas. «Queríamos ser bastante representativos con nuestro país», explicó Espín. En medio de un congreso tecnológico dominado por potencias del norte, unos estudiantes quiteños llegaron con la memoria de los pueblos andinos puesta en su robot.
Tecnología al servicio de la gente
El Capibot está en fase de desarrollo y validación como prototipo. Aún requiere protocolos éticos y pruebas controladas antes de llegar a los consultorios y a las familias. Pero su camino deja una lección: la tecnología puede ser transformadora e inclusiva cuando se pone al servicio de las personas, no del lucro.
Mientras las grandes corporaciones convierten cada avance en producto de consumo, estos jóvenes ecuatorianos demuestran que otro modelo es posible. Una ciencia que abraza, que acompaña, que escucha. Un capibara de peluche que le habla a un niño que el mundo muchas veces no sabe escuchar.
Preguntas frecuentes sobre el Capibot
¿Quiénes crearon el Capibot en Ecuador?
Mateo Fabara, Josué Espín e Israel Robayo, estudiantes de mecatrónica de la Universidad UTE de Quito, con el acompañamiento del profesor e investigador Wilson Pavón.
¿El Capibot reemplaza al terapeuta?
No. Según sus creadores, es un vínculo y un medio de comunicación entre el niño y el terapeuta en un ambiente controlado; no diagnostica, trata ni evalúa.
¿Dónde fue presentado el Capibot internacionalmente?
En el IEEE Smart World Congress 2026, realizado en la Universidad de Calabria, Italia, donde fue seleccionado entre más de 400 proyectos.
