Créditos del IRS en la mira: Trump quiere dejar sin reembolsos a los migrantes
El gobierno de Donald Trump avanza en su objetivo de limitar los beneficios fiscales para los inmigrantes. El Departamento del Tesoro y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) proponen un nuevo reglamento que eliminaría, uno por uno, los reembolsos de créditos fiscales para aquellos extranjeros que no puedan presentar la documentación requerida. Esta medida, que busca cumplir el deseo del presidente de reservar los beneficios para los contribuyentes estadounidenses, dejaría a varios grupos de migrantes fuera de este alivio económico.
La propuesta no es menor. De aprobarse, afectaría a miles de personas que viven y trabajan en Estados Unidos, muchas de ellas con permisos legales y números de Seguridad Social. La comunidad migrante, una vez más, queda en el centro de una política que parece diseñada para excluir.
Qué dice el gobierno de Trump sobre los créditos fiscales
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue contundente al anunciar la medida. En un comunicado oficial, afirmó que bajo la presidencia de Trump se acabaron los días en que los inmigrantes indocumentados cobraban beneficios financiados por los contribuyentes. Bessent aseguró que la ley federal es clara y que el Departamento del Tesoro la está haciendo cumplir.
Los contribuyentes estadounidenses no deberían verse obligados a pagar los beneficios que reciben quienes, por ley, tienen prohibido recibirlos.
El funcionario agregó que las regulaciones propuestas ponen fin al abuso, protegen la integridad del sistema tributario y priorizan los intereses de los ciudadanos. Por su parte, el director ejecutivo del IRS, Frank J. Bisignano, explicó que estas reglas garantizan que los créditos fiscales reembolsables, como el Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo (EITC), protejan cada dólar de los contribuyentes.
Qué créditos fiscales están en riesgo
La normativa propuesta aplicaría las disposiciones de la Ley de Reconciliación de Responsabilidad Personal y Oportunidades Laborales de 1996 (PRWORA) a cuatro créditos fiscales. Esta ley, que data de la era Clinton, establece que solo los ciudadanos estadounidenses, los nacionales y los extranjeros calificados pueden recibir beneficios públicos federales.
Los créditos afectados serían:
- El Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo (EITC)
- El Crédito Tributario por Hijos (CTC)
- El Crédito por Otros Dependientes (ODC)
- El Crédito Tributario por Oportunidad Estadounidense (AOTC)
Para recibir la parte reembolsable de estos créditos, el contribuyente deberá cumplir con los nuevos requisitos de elegibilidad. De lo contrario, quedará excluido de este alivio fiscal.
Quiénes serían los más afectados por la medida
Margot Crandall-Hollick, investigadora del Centro de Política Fiscal Urban-Brookings, explicó a CNBC que la nueva norma afectaría a muchos extranjeros que tienen número de Seguridad Social y autorización para trabajar en Estados Unidos. Esto incluye a personas con solicitudes de asilo pendientes, beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) y beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
Son personas que contribuyen a la economía del país, pagan impuestos y, sin embargo, serían excluidas de un beneficio que les corresponde por su trabajo. La medida golpea directamente a quienes más necesitan ese respaldo económico.
Qué significa la parte reembolsable de un crédito fiscal
El comunicado del Departamento del Tesoro aclara que la parte reembolsable es el monto total de los créditos citados que excede la obligación tributaria sobre la renta correspondiente al año fiscal. En otras palabras, es el dinero que el contribuyente recibe como devolución cuando el crédito supera lo que debe pagar en impuestos.
Un contribuyente que no reúna los requisitos para recibir esa parte aún puede reclamar cualquier porción del crédito para la cual sí califica y que generalmente compensa su obligación tributaria. Pero perdería el beneficio directo en efectivo.
Una política que castiga a quienes más aportan
Esta propuesta del gobierno de Trump no solo es injusta, sino que también es miope. Los inmigrantes, incluidos aquellos con estatus migratorio precario, aportan significativamente a la economía estadounidense. Pagan impuestos, consumen y generan riqueza. Excluirlos de los créditos fiscales no solo los perjudica a ellos, sino que también debilita el tejido social del país.
La medida, presentada como una lucha contra el abuso, en realidad es un ataque frontal a las comunidades migrantes. Detrás del discurso técnico sobre la integridad del sistema tributario, se esconde una intención clara: desfavorecer a los inmigrantes y hacerles la vida más difícil.
Es momento de alzar la voz y defender los derechos de quienes contribuyen al país con su trabajo y su esfuerzo diario. La soberanía nacional no se construye excluyendo a los más vulnerables, sino protegiéndolos.