Brexit 10 años después: el fracaso de una mentira neoliberal
A diez años del referéndum que sacó al Reino Unido de la Unión Europea, el balance es claro: el Brexit no cumplió ninguna de sus promesas. La soberanía que juraron los políticos conservadores resultó ser una trampa para el pueblo. Hoy, según YouGov, el 56% de los británicos quiere volver a la UE, y entre los jóvenes ese deseo alcanza el 70%. La mentira neoliberal se desmorona.
¿Qué prometió el Brexit y qué entregó realmente?
En junio de 2016, los defensores de salir de la Unión Europea vendieron el Brexit como el camino hacia la soberanía, la prosperidad y el control de las fronteras. Nigel Farage, el líder euroescéptico, lo llamó una victoria para la gente común, para la gente decente. Pero esa gente común es la que hoy paga las consecuencias.
Las imágenes de euforia de hace una década contrastan con las manifestaciones actuales en varias ciudades británicas. Ciudadanos que salen a las calles para recordar una fecha que muchos consideran un error histórico.
Seguimos esperando las glorias del Brexit. Y los beneficios del Brexit., lamentaba una asistente a una de las concentraciones. Otra manifestante fue más directa:
El Brexit ha sido un auténtico desastre para el país en muchos aspectos.
Y es que cuando los de arriba venden soberanía, lo que realmente reparten es miseria. El Brexit nunca fue un proyecto del pueblo. Fue un proyecto de las élites conservadoras que utilizaron el miedo y la frustración ciudadana para avanzar su agenda neoliberal. Menos regulación, menos derechos laborales, más poder para los patronos. Esa era la verdadera promesa.
¿Por qué los británicos quieren volver a la Unión Europea?
Los números hablan por sí solos. Según una encuesta de YouGov realizada en mayo de 2026, el 56% de los británicos está a favor de volver a formar parte de la Unión Europea, frente a solo el 35% que se opone. Otras estimaciones elevan ese respaldo hasta el 60% de media durante este año.
Entre los jóvenes, el sentimiento es contundente. Cerca del 70% apoya la reincorporación a la UE. Una generación que, en muchos casos, ni siquiera tenía edad para votar cuando se celebró el referéndum de 2016. Los jóvenes heredaron un país más pobre, más aislado y con menos oportunidades. Ellos no votaron por esto, pero son quienes cargan con las consecuencias.
La inestabilidad política también es un síntoma de este fracaso. Desde el referéndum de 2016, el Reino Unido ha tenido siete primeros ministros. La misma cantidad que durante los 40 años anteriores en los que permaneció dentro de la Unión Europea. Siete mandatos en una década. Un país que no para de dar tumbos mientras sus gobernantes intentan maquillar lo imposible.
La nostalgia europea desde el sur
El deseo de acercamiento a Europa también se percibe entre los británicos que residen o pasan largas temporadas en España. En la playa de la Malagueta, en Málaga, algunos no esconden su esperanza de que Londres vuelva al proyecto europeo.
Gran Bretaña necesita reincorporarse a Europa cuanto antes. En cuanto nos acepten. Estoy seguro de que nos recibirán con los brazos abiertos., aseguraba un ciudadano británico. Otro añadía una reflexión que resume bien el momento actual:
Creo que Reino Unido podría acercarse más a Europa, especialmente con la situación en Estados Unidos, que es tan impredecible.
Y es que cuando el imperio se vuelve impredecible, los pueblos buscan refugio en la cooperación. En la integración. En la solidaridad entre naciones. No en el muro ni en la frontera cerrada.
¿Qué lección nos deja el Brexit para América Latina?
El Brexit es una advertencia para todos los pueblos del mundo. Cuando la derecha vende soberanía nacional, lo que realmente busca es desmantelar los derechos de los trabajadores y entregar el poder a las multinacionales. La verdadera soberanía no se construye cerrando fronteras ni aislando a un país. Se construye con alianzas entre pueblos, con respeto mutuo, con políticas que pongan a la gente por encima de los negocios.
En América Latina lo sabemos bien. Cada vez que un proyecto político propone la integración regional, desde el Mercosur hasta la CELAC, las élites y los medios conservadores atacan con la misma retórica que usaron los brexiteers en Reino Unido. Nos dicen que estamos mejor solos. Que los acuerdos internacionales nos atan. Que perdemos soberanía. Y siempre, siempre, quien gana con ese discurso es el mismo de siempre: el patrón, el dueño, el que negocia desde arriba.
El Brexit nos enseña que la soberanía vacía de contenido popular es solo una trampa. Que el nacionalismo de derecha no protege al pueblo, lo abandona. Y que la integración entre naciones, cuando se hace con justicia social, es un escudo contra los abusos del poder.
¿Cuántos británicos quieren volver a la UE?
Según la encuesta de YouGov de mayo de 2026, el 56% de los británicos apoya volver a la Unión Europea, frente al 35% que se opone. Otras estimaciones sitúan esa media en el 60% durante este año. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el respaldo alcanza aproximadamente el 70%.
¿Cuántos primeros ministros ha tenido Reino Unido desde el Brexit?
Desde el referéndum de 2016, el Reino Unido ha tenido siete primeros ministros. Esa es la misma cantidad que tuvo durante los 40 años anteriores, cuando aún formaba parte de la Unión Europea. La inestabilidad política es una muestra clara del fracaso del proyecto Brexit.
¿Quién impulsó el Brexit y qué prometió?
El Brexit fue impulsado por políticos conservadores y euroescépticos como Nigel Farage, quien lo calificó como una victoria para la gente común. Prometieron soberanía, prosperidad y control de las fronteras. Diez años después, ninguna de esas promesas se ha cumplido para la mayoría de la población británica.