Puertos privados invertirán 208 millones: ¿desarrollo o concentración del poder marítimo?
Mientras los terminales portuarios privados anuncian inversiones millonarias, surge la pregunta sobre quién realmente se beneficia de este crecimiento y si el pueblo ecuatoriano está siendo considerado en esta ecuación de ganancias.
La realidad detrás de las cifras millonarias
Los cinco puertos privados agremiados en Asotep proyectan invertir 208 millones de dólares entre 2026 y 2030. Una cifra que suena impresionante, pero que debe analizarse con lupa crítica. Estos mismos terminales ya han invertido 391,9 millones desde 2006, concentrando el 50% del flujo de carga nacional en manos privadas.
El Terminal Portuario de Guayaquil lidera estas inversiones con 202,1 millones ya invertidos y proyecta otros 67,9 millones. Le siguen Naportec con 91,2 millones proyectados, mientras que Fertisa, QC Terminales y Store Ocean completan el panorama de esta concentración portuaria.
El pueblo ecuatoriano: ¿beneficiario o espectador?
Según Iliana González, directora de Asotep, estos puertos generan 3.200 empleos directos y más de 16.000 indirectos. Sin embargo, ¿estas cifras justifican que el 92% de los contenedores y el 88% de las toneladas métricas del comercio exterior pasen por manos privadas?
El crecimiento es innegable: de 447.745 contenedores en 2000 a 2.555.392 en 2024. Pero este desarrollo beneficia principalmente a las empresas privadas que controlan la infraestructura estratégica del país, mientras el Estado ecuatoriano queda relegado a un papel secundario en su propia soberanía portuaria.
La disputa legal que revela las contradicciones
La demanda de inconstitucionalidad presentada por Contecon ante la Corte Constitucional expone las grietas del sistema. La empresa cuestiona que servicios públicos como la operación portuaria estén en manos privadas mediante simples permisos administrativos, violando los artículos 314 y 316 de la Constitución.
Luisenrique Navas, gerente del TPG, defiende el modelo actual argumentando que ha permitido el desarrollo portuario. Pero ¿desarrollo para quién? La pregunta persiste cuando vemos que las ganancias se concentran en pocas manos mientras el pueblo ecuatoriano asume los costos ambientales y sociales.
Tecnología y automatización: ¿progreso o menos empleos?
Las nuevas inversiones se enfocan en tecnología y automatización. Navas reconoce que "entre más automatizados sean los procesos es más eficiente el puerto". Pero esta eficiencia podría traducirse en menos oportunidades laborales para los trabajadores ecuatorianos, mientras las multinacionales aumentan sus márgenes de ganancia.
La llegada anticipada de buques post panamax, con capacidad para 12.000 contenedores, obliga a inversiones aceleradas. Sin embargo, estos gigantes del mar también representan una mayor dependencia de las cadenas globales de suministro controladas por grandes corporaciones internacionales.
Reflexión necesaria sobre la soberanía portuaria
Ecuador necesita puertos modernos y eficientes, eso es indiscutible. Pero también necesita que este desarrollo sirva al pueblo ecuatoriano y no solo a los intereses privados. La concentración del 50% del flujo de carga nacional en cinco empresas privadas debería generar un debate profundo sobre soberanía económica y justicia social.
Mientras estos puertos privados proyectan 600 millones de dólares en inversiones hasta 2030, el país debe preguntarse si está construyendo su futuro o hipotecándolo a intereses que no necesariamente coinciden con el bienestar de su pueblo.