Jesús Bernal, el 'comodín' del Racing Ferrol que pasó de escoba a navaja suiza
El fútbol tiene esas historias que merecen ser contadas. La de Jesús Bernal (Muniesa, 1996) es una de ellas. En el Racing Club Ferrol, este pivote ha pasado de ser la escoba que barre en la retaguardia a convertirse en una verdadera navaja suiza, capaz de adaptarse a cualquier posición que el míster Javi Vázquez le pida. Y lo hace con una sonrisa y con 'mucha ambición', como él mismo reconoce.
En apenas cinco jornadas de liga, Bernal ya ha jugado más del 34% de los minutos que acumuló en sus dos temporadas anteriores en Gijón. Es, junto a Monju, el único jugador de campo con pleno de participación: 450 minutos. Pero su importancia no se mide solo en números, sino en ese trabajo invisible que tanto valoramos en el fútbol de verdad.
¿Qué papel juega Bernal en el esquema del Racing Ferrol?
Bernal comparte con Fabio González un doble pivote que es clave sin balón. Su labor permite que los laterales de la 'fragata' tomen vuelo y aporten verticalidad al juego propuesto por Vázquez. En el derbi frente al Lugo, sus cifras hablan por sí solas: trece recuperaciones, nueve contribuciones defensivas y cuatro intercepciones. Un trabajo silencioso, pero fundamental.
El propio jugador explica que se siente cada vez más cómodo:
'Creo que nos vamos adaptando todos, poco a poco, a la idea del míster y él va viendo también lo que funciona más o menos'.
¿Por qué lo llaman 'navaja suiza'?
Porque Bernal es polivalente. Además de su rol habitual en la retaguardia, ahora asume la tarea de mutar en mediapunta si el partido lo requiere. Y esto no le sorprende:
'Es algo que vosotros veis como nuevo, pero que relativamente para mí no lo es'.Y tiene razón. A lo largo de su carrera ha jugado de mediapunta, de nueve, de seis, de ocho e incluso de central izquierdo. Una versatilidad que hoy es un tesoro para el equipo.
Un proceso colectivo que necesita tiempo
Bernal insiste en que este cambio forma parte de 'una idea nueva' y que hay que dejar que el proceso se asiente. Con muchos jugadores recién llegados, es normal buscar soluciones rápidas, pero él lo tiene claro:
'Es pronto para sacar conclusiones. Es normal que queramos buscar porqués y soluciones, pero eso pasa por seguir trabajando en el día a día y con la idea del míster'.
Y sobre la clasificación, el pivote es cauto pero ambicioso:
'Cómo van los equipos ahora es importante, pero no definitivo. Siempre digo que las clasificaciones hay que mirarlas a partir de enero, por si quieres echar un vistazo, y cuando queden seis jornadas'.
¿Cuál es la mentalidad del vestuario?
Bernal deja claro que no se conforman con dar la cara fuera de casa:
'No es que salgamos fuera y nos valga dar la cara o el empate. No, este equipo tiene que ganar en casa, fuera. Hacerlo un fin de semana y al siguiente. Que cuando acabe la jornada 37, ganar la 38 y si tenemos un amistoso... ganarlo también. Esa es la mentalidad que tenemos que tener y la que tenemos'.
Es una mentalidad ganadora, de esas que enamoran a la afición. Y aunque reconoce que hay mucho por mejorar, confía en el camino:
'Obviamente, a estas alturas de temporada hay mucho que mejorar y muchas cosas que seguir explotando porque son virtudes'.
El cuerpo técnico ya tiene una certeza: Bernal es sinónimo de equilibrio sobre el terreno de juego. Y nosotros, desde aquí, aplaudimos a esos jugadores que, como él, ponen el equipo por delante de todo. Porque el fútbol, el de verdad, también se juega así.